Ola de calor: ¿hay que beber helado, caliente… o tibio?

Cuando el termómetro supera los 35 grados, el reflejo es lanzarse a por una bebida helada. ¿Mala elección? No es tan sencillo. Un repaso a la cuestión, con el respaldo de la ciencia.

1. Lo helado: un falso amigo

Una bebida muy fría refresca en el momento, es innegable. Pero tiene un efecto perverso: el cuerpo, al recibir esa señal de frío, reduce la transpiración. Y es precisamente el sudor el que, al evaporarse, te refresca de verdad. El resultado es un alivio inmediato, pero un calor corporal que el cuerpo elimina peor a la larga. Por no hablar del choque térmico, a veces incómodo para la digestión.

2. Lo caliente: una paradoja que se sostiene

Es contraintuitivo, pero los estudios del investigador en termorregulación Ollie Jay, de la Universidad de Sídney*, lo han demostrado: una bebida caliente puede ayudar a refrescarse. Al subir ligeramente la temperatura, desencadena una transpiración más generosa, y es esa evaporación la que hace bajar la temperatura del cuerpo. Eso sí, con una condición: solo funciona si el sudor puede evaporarse, es decir, con aire seco y piel despejada. Con mucha humedad, o vestido de traje, solo acumulas calor. El té a la menta de los países cálidos no es, por tanto, una casualidad.

3. El buen compromiso: fresco, no helado

Entre los dos extremos, gana el sentido práctico. Los organismos de salud no recomiendan ni uno ni otro: su mensaje es hidratarse con regularidad, con agua fresca en lugar de helada, y evitar el alcohol y el exceso de azúcar. El agua templada tiene una ventaja concreta: al tolerarse mejor, se bebe más, así que uno se hidrata mejor. ¿Y la piel en todo esto? Una buena hidratación interna significa un cutis menos apagado y una barrera que aguanta. En plena ola de calor, tu rostro tiene tanta sed como tú.

El calor pone tu piel a prueba. En sesenta minutos, un ritual de frescura y drenaje para un cutis nítido y descansado, incluso en los días de más calor.
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* Bain AR, Lesperance NC, Jay O., «Body heat storage during physical activity is lower with hot fluid ingestion under conditions that permit full sweat evaporation», Acta Physiologica, 2012.

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