Acerca de mí

Mimisis

El rostro cuenta una historia. Lleva nuestras tensiones, nuestras noches en vela, nuestras sonrisas. Mi oficio es cuidarlo en profundidad, con las manos.

Llevo más de dieciséis años dedicada al cuidado de las personas, y siempre he entendido el cuidado del otro como una cuestión de escucha y de presencia. El facialismo es la prolongación natural de todo eso: una práctica que conecta el tacto, el músculo, la circulación y la energía.

Me formé en la escuela LB Facialiste y después junto a Yakov Gershkovich, una enseñanza exigente, basada en un conocimiento preciso de los músculos del rostro y en técnicas transmitidas por tradiciones milenarias.

Allí donde la estética tradicional trabaja en la superficie, sobre la epidermis y la dermis, el facialismo va más hondo, hasta los músculos, los tejidos y la circulación. Es un tratamiento enteramente manual, técnico e intuitivo a la vez.

Es este enfoque el que te ofrezco a través de Mimisis: un tratamiento a medida que reactiva la circulación, desanuda los tejidos y revela la verdadera expresión de tu rostro.

Creo en una belleza viva, que evoluciona y que se honra con delicadeza. El tiempo de un tratamiento es una pausa poco común, un momento que te regalo para reconectar contigo mismo y mirar tu propio rostro con serenidad.

Cuidarse no tiene edad ni género. Sea cual sea tu historia, sea cual sea tu piel, tu rostro tiene su lugar aquí, y mis manos sabrán escucharlo. Regálate este instante fuera del tiempo: el rostro se relaja, la mente se aquieta.